Un cuento infantil de Dragon Dreaming

Un cuento infantil de Dragon Dreaming

Dedicado a las niñas y niños de Castellina in Chianti, Toscana, Italia, y a todas aquellas personas que tienen un corazón joven. John Croft, Miércoles 25 de Noviembre del 2015.

Historias de dragones

¿Has reflexionado alguna vez sobre Dragones? Encontramos historias de dragones por todo el mundo y se remontan miles de años atrás. Los primeros dragones eran guardianes, animales mágicos, serpientes que cuidaban la riqueza de la comunidad, los graneros, tanto de ratas y ratones, como de ladrones.

El Draco de la Antigua Grecia, la pitonisa, mujer que custodiaba Pitia, el Oráculo de Delfos, fue uno de los primeros. En China, los dragones custodiaban lugares especiales, atraían la lluvia cuando era necesaria y fueron asociados al Emperador. El Waugal, la serpiente Arco Iris de Australia, donde comenzó Dragon Dreaming, fue un creador mágico de importantes lugares del paisaje. En todas estas historias los dragones son animales extraños, mágicos, inteligentes, difíciles de encontrar fuera de la vida cotidiana y peligrosos si no los tratas adecuadamente.

Zonas de confort, aprendizaje… y peligro

¿Qué dragones existen en tu vida? ¿Qué aspectos te asustan o temes? ¿Con cuáles te cuesta más tratar? Estos son las que normalmente mantenemos escondidos, tratamos de no pensar en ellos. Cuando estos dragones despiertan para que los enfrentemos, solemos encontrar la manera de evitarlos. Cada uno de nosotros tiene una zona de confort, un lugar en el que nos sentimos cómodos, donde podemos hacer las cosas que hemos aprendido, habilidades y capacidades que reconocemos.

Al salir de nuestra zona de confort, alcanzamos nuestra zona de aprendizaje. Esta es la zona en la que es fácil aprender nuevas habilidades y capacidades. Por ejemplo, cuando abandonaste la zona de confort de caminar y correr y montaste por primera vez en bicicleta, llegaste a una zona de aprendizaje. Tal como exploras la zona de aprendizaje, tu zona de confort se hace más grande y ahora te resulta fácil montar en bicicleta.

Fuera de tu zona de aprendizaje, está la zona de peligro, donde viven los dragones; cuando empezaste a montar en bicicleta, la idea de ir sin manos era, sin duda, un dragón en la zona de peligro. Pero tras montar en bicicleta durante años, no sientes tan peligroso conducir sin manos. Estás aprendiendo a bailar con ese dragón en particular. Aprender a bailar con tus dragones, a través de hacer tus sueños realidad, es uno de los objetivos de Dragon Dreaming.

Lanzando posibilidades al futuro

¿Cómo lo haces? El secreto consiste en hacer un proyecto. Todas las destrezas, habilidades y capacidades que posees actualmente, ya sea conversando, corriendo, montando a caballo, o tareas más complejas como resolver problemas, son el resultado de proyectos que has hecho o estás haciendo. Un proyecto es una posibilidad que lanzas (yecto) hacia el futuro (pro), para después tomar medidas para alcanzarla. Compruebas cada paso que das, para asegurarte que estás en el buen camino, y corregir hacia dónde te diriges. Algunos proyectos son grandes y complicados. Otros son pequeños. Cada día de tu vida puede ser un proyecto. Cada proyecto tiene el mismo patrón.

El sueño

El primer paso es la fase del sueño, cuando empiezas a pensar en el proyecto. Cualquier proyecto, no importa lo grande o complicado que sea, ha comenzado como el sueño de una persona. Si se mantiene como el sueño de una única persona, el proyecto es más difícil de lograr. Los dragones pueden parecer demasiado grandes, lejanos o difíciles de tratar. Los mejores sueños son los que compartes con los demás. Lo mejor es construir alrededor de tu sueño un equipo que te apoyará cuando afrontes tus dragones.

La planificación

La segunda fase de Dragon Dreaming es cuando creas un plan. Bailar con dragones no es fácil y necesitas estar preparado. ¿Tienes los recursos y habilidades necesarios? ¿Dispones de ayuda en los puntos adecuados? ¿Necesitas dinero? ¿Dónde lo vas a encontrar? ¿Qué necesitas para hacer tu sueño realidad? ¿Quién te va a acompañar cuando te enfrentes a tus dragones?

La acción

La tercera fase es la del hacer. Bailar con dragones no es fácil, requiere esfuerzo. No puedes matar al dragón, pero sí puedes domesticarlo. Aquí no se trata de ganar o perder. Para domar un dragón necesitas ganar, pero extrañamente el dragón también necesita ganar. Debe ser un juego ganar-ganar, en el cual todos ganan. Incluso tus enemigos, ya que pueden ser la personas más cercanas al dragón, la persona con la cual puedes aprender más. Hay muchas cosas que necesitas realizar para hacer tus sueños realidad, y tener personas que te acompañan y ayudan en el camino es verdaderamente maravilloso. Además, tal como bailas con tus dragones, inspiras que otras personas bailen con los suyos. Y lo que las personas descubren al salir de su zona de confort es que se transforman. Descubren cosas que no sabían pues yacían ocultas. Aprenden a hacer cosas que nunca antes habían imaginado.

La celebración

La última fase de Dragon Dreaming es el retorno a casa. Permanecer en la tierra de los dragones puede resultar agotador. Esta es la etapa de la Celebración. Aquí se descubre que la celebración es lo que reconecta la fase del hacer con la del soñar. La celebración es donde reconoces y agradeces lo hecho y, cuando lo has celebrado realmente, sientes que la gente te ve como realmente eres. Cuando vuelves a casa con un dragón domesticado, uno con el que puedes bailar, la gente nota la diferencia. Vas a ser una persona diferente: se te ha mostrado un poco más la magia de la vida.

Pero hay un secreto: la persona que más necesita celebrarlo eres tú mismo. Cuando puedes celebrarlo por ti mismo, de verdad y sin mancha o juicio negativo, entonces estás preparado para tu próximo proyecto, buscando maneras de bailar con tu próximo dragón.

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