Un mundo mejor es posible si esparcimos las semillas

Esparcir las semillas de un mundo mejor

Una deriva de acontecimientos alarmante

A medida que entramos en los primeros años del tercer milenio, está claro que el mundo en su conjunto se enfrenta a un desafío de dimensiones nunca antes contempladas.

En el siglo XX, la población de la Tierra ha aumentado de mil millones y medio en 1900, a más de 7 mil millones a finales de siglo. Al mismo tiempo, la esperanza de vida humana se ha incrementado: de un promedio de sólo 28 años en 1900, a más de 67 años en el año 2000. Esto se ha conseguido gracias a un enorme aumento de la producción agrícola e industrial, logrado a su vez por una expansión de la explotación de las energías de combustibles fósiles. Ha sido un logro fantástico.

El sistema económico que ha presidido este crecimiento está basado en la creación de deuda financiera sobre la emisión de dinero, y de un crecimiento económico continuo para poder pagar esa deuda.

Por último, el impacto medioambiental de esos cambios conlleva que la tasa actual de extinción planetaria ha crecido, desde una estimación de una especie por año en 1900, a más de 100 especies en la actualidad, la mayoría de las cuales son bacterias del suelo, necesarias para el mantenimiento de un planeta habitable. Hemos aumentado la cantidad de CO2, el gas de efecto invernadero, de 280 partes por millón, a más de 400 ppm en la actualidad, la cantidad de perturbaciones climáticas es de una magnitud que no se veía desde el final de la última edad de hielo.

El mundo actual enmascara una alarmante deriva

La situación actual enmascara una alarmante deriva

Cualquier cultura que destruye el bio-sistema que la soporta en nombre del progreso, está cometiendo una locura, y practicando una forma de suicidio ecológico. Lo que implica una triple crisis:

  • agotamiento de las energías no renovables
  • crisis económicas cíclicas en el mundo financiero, y
  • colapso medioambiental: cambio climático y perdida de biodiversidad .

Necesitamos cambiar nuestra relación con las energías y la economía para poder reducir el impacto medioambiental. Expertos de todos los ámbitos reconocen que debe ser así.

Pero nuestro estilo de vida cotidiano está ahora basado en las crisis que se avecinan y en un futuro suicidio ecológico. ¿Cómo podemos evitarlo? ¿Cómo podemos cambiar?

¿Podemos cambiar esta deriva?

Hay un proverbio africano que dice: “Si quieres ir rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado“. Pero teniendo en cuenta la interrelación de los problemas descritos anteriormente, debemos ir lejos y además rápido ¿Cómo lo hacemos solos y juntos al mismo tiempo? Dragón Dreaming nos muestra cómo.

la sabiduría es crear comunidad

Si quieres ir rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado.

Nosotros, los humanos, creamos colectivamente nuestra realidad, tanto por nuestras acciones como por nuestra falta de acción. Por tal razón, sólo encontraremos la forma de salir de esta crisis, si vamos juntos. Parece como si las crisis actuales, inevitablemente, sean el medio para un proceso de aprendizaje de la humanidad. Podemos esperar hasta que los problemas empeoren, con la esperanza de realizar los cambios apropiados cuando la crisis toque fondo. O podemos actuar ahora, aprovechando la oportunidad que se nos ofrece para profundizar en nuestra empatía y cooperar mejor con los demás y con la vida misma.

En tiempos de crisis, tendemos a responder con miedo, lo que reduce la creatividad y produce, tanto una falta de confianza, como una consolidación de los juegos tipo ganar-perder. Ambos factores suelen producir resultados violentos, y al final perdemos todos los involucrados – tanto los humanos como las otras especies con las que compartimos planeta. La creatividad necesita de la avenencia del tiempo y la necesidad, y para encontrar una forma de salir de estas crisis, debemos estimular la creatividad planetaria hasta un nivel nunca antes alcanzado ¿Cómo lo hacemos?

¿Cómo conseguirlo?

Dragon Dreaming describe y nos guía hacia una enorme liberación de la inteligencia colectiva.

Pero ¿cómo podemos desarrollar proyectos colectivos y exitosos a partir de inteligencias individuales tan diferentes? ¿Cómo podemos llegar a la acción creativa a partir de la inspiración? ¿Y cómo podemos garantizar que el feedback sea rápido y eficiente para que podamos utilizarlo en la mejora de nuestros proyectos? De forma que cultivemos, al mismo tiempo, las habilidades de participar juntos y observar individualmente.

La nueva física nos enseña que la vieja idea de la ciencia newtoniana, aquella que nos dice que el observador externo no tiene efecto sobre lo que observa, es un mito. Todos somos participantes/observadores, y tal como entramos en acción, nos podemos reconocer como “nodos temporales en un proceso de flujo“. Nos damos cuenta de que si no somos parte de la solución, somos parte del problema.

Así que, vamos, únete a nosotros en la construcción de un mundo en el que el significado de “ganar-ganar-ganar” alcance a todos. Busquemos un mundo que celebre y se beneficie de nuestra presencia, en lugar de como ocurre ahora, que sufra nuestras elecciones.

Ven y diviértete con Dragon Dreaming… y únete a la fiesta!

Crisis = peligro + oportunidad